← Volver a recursos
Convivencia

Cuando otra mascota también la extraña: cómo acompañar a quienes quedan en casa y notan la ausencia

Cómo acompañar a quienes quedan en casa y notan la ausencia.

Perro recostado en el suelo del living junto a su familia

Pasa a los pocos días de la despedida. El gato que se echa, insistentemente, en el rincón donde dormía la perra. El perro que se queda mirando la puerta a la hora en que su compañera volvía del paseo. La casa está de duelo, y no solo los humanos.

Muchas familias nos cuentan esto casi pidiendo permiso, como si estuvieran imaginando cosas: “sé que suena raro, pero juro que el gato la busca”. No suena raro. Y no lo estás imaginando. La ciencia lleva años mirando exactamente eso, y lo que encontró confirma lo que tú ya sabías por intuición: los animales que quedan en casa también sienten la ausencia. Este artículo es para ayudarte a acompañarlos — mientras te acompañas a ti.

Lo que encontraron los investigadores

El estudio más citado sobre este tema se hizo en Australia y Nueva Zelanda, financiado por la Morris Animal Foundation. Los investigadores encuestaron a 279 familias que habían perdido a una mascota y tenían otras en casa — 159 perros y 152 gatos sobrevivientes en total. Los resultados son conmovedores en su claridad:

Alrededor de tres de cada cuatro perros y gatos aumentaron sus conductas de afecto: se volvieron más pegotes, más demandantes de atención, más necesitados de compañía. Y cerca del 60% hacía algo que parte el alma leerlo en un paper científico: visitaban una y otra vez el lugar favorito del compañero que ya no está. Su camita, su rincón del sillón, su lugar al sol.

Hubo diferencias entre especies. Los perros tendieron a comer menos y más lento, y a dormir más. Los gatos, en cambio, subieron el volumen: maullaban más seguido y más fuerte — un 43% aumentó la frecuencia de sus vocalizaciones. Como si preguntaran.

Otro dato: una encuesta de la ASPCA encontró que más del 60% de las mascotas mostró cuatro o más cambios de conducta tras perder a un compañero animal. Y un estudio italiano sobre perros en duelo agregó una capa que nos parece importante: la baja de apetito del perro se correlacionaba con la intensidad del duelo de su dueño. Es decir, tu perro no solo extraña a su compañera. También te está leyendo a ti.

¿Entienden la muerte como nosotros? Probablemente no en su dimensión completa. Pero los especialistas coinciden en que perciben la pérdida: el miembro del grupo que falta, la rutina que se rompió, la tristeza que flota en la casa. Su mundo social cambió, y lo notan.

Cómo se ve el duelo en cuatro patas

Cada animal es distinto —igual que cada persona—, pero estas son las señales más descritas por los estudios y los veterinarios conductistas:

Busca al que se fue: recorre sus lugares, olfatea su cama, espera en la puerta. Se vuelve tu sombra: más pegote que nunca, ansioso cuando lo dejas solo. O al revés: se aísla, juega menos, se apaga. Come menos o más lento. Duerme más, o duerme inquieto. Vocaliza distinto — especialmente los gatos. En algunos casos hay retrocesos: el gato impecable que empieza a fallar con el arenero, el perro que deja de acicalarse.

Todo esto, en su versión moderada, es duelo normal. Y una buena noticia respaldada por la literatura: la gran mayoría de los animales lo atraviesa y vuelve a su equilibrio — en promedio, dentro de unos seis meses, muchas veces bastante antes.

Cómo acompañarlo: lo que sí ayuda

Rutina, rutina, rutina.

Es el consejo número uno de los veterinarios conductistas, y por lejos. Para un animal, la rutina es el idioma de la seguridad. Misma hora de comida, mismos paseos, misma hora de dormir. Su mundo acaba de cambiar; que todo lo demás cambie lo menos posible.

Presencia extra, en los momentos correctos.

Dale más juego, más paseo, más cariño — pero ojo con un matiz fino que señalan los conductistas: intenta ofrecer esa atención extra cuando está tranquilo o activo, no solo cuando está echado y decaído. Si el consuelo llega únicamente en los momentos de apatía, sin querer puedes estar enseñándole que la apatía es el camino al cariño. Prémialo por vivir, no solo por extrañar.

Vigila el plato.

Que coma menos unos días puede ser parte del duelo. Pero si un gato deja de comer del todo por más de un día o dos, llama al veterinario sin esperar: en los gatos, el ayuno prolongado puede volverse un problema médico serio por sí mismo. En perros, consulta si el rechazo a la comida pasa de un par de días. Y en general: si las señales de duelo se intensifican en vez de suavizarse, o aparecen síntomas físicos, la primera parada es siempre el veterinario — porque muchos síntomas “de pena” son idénticos a los de una enfermedad.

Cuidado con tu propia pena (y sin culpa por tenerla).

Como los animales sincronizan su estado emocional con el nuestro, tu duelo les llega. Esto no significa que tengas que esconder lo que sientes — significa que cuidarte a ti también es cuidarlos a ellos. Llorar con tu perro al lado está bien; de hecho, muchas familias descubren que el animal que queda se convierte en su gran compañero de duelo. Se acompañan mutuamente. Hay algo hermoso en eso.

¿Mostrarle el cuerpo para que “entienda”?

Es una pregunta que muchas familias se hacen en el momento de la despedida. El estudio de Australia y Nueva Zelanda la miró directamente: no encontró diferencias de conducta posterior entre los animales que vieron a su compañero fallecido y los que no. Muchos de los que lo vieron lo olfatearon e investigaron, nada más. Así que la respuesta honesta es: si para ti tiene sentido y las circunstancias lo permiten, puedes hacerlo; si no se pudo, no le fallaste en nada. La evidencia dice que no cambia su proceso.

No corras a “reemplazar”.

La tentación es comprensible: traer un cachorro para que el que queda no esté solo. Los especialistas piden calma. Un animal en duelo puede no tener energía para integrar a un recién llegado, y la nueva jerarquía puede estresarlo más. Deja que el de casa recupere su equilibrio primero. Cuando llegue el momento —y suele llegar—, que la decisión sea por amor y no por urgencia. Hablamos de esto también en nuestro artículo sobre rituales y vínculos: adoptar de nuevo no es reemplazar; es continuar. Pero cada cosa a su tiempo.

Y una palabra para ti, que estás de duelo doble

Acompañar a un animal en duelo mientras tú misma estás de duelo es cansador de una manera difícil de explicar. Estás triste y además preocupada. Te parte el alma verlo buscarla. Y en las familias multiespecie hay otra capa más: la pérdida de uno cambia la constelación completa de la casa — las dinámicas, los juegos, hasta los sonidos.

Date el mismo permiso que le das a él. Tu duelo también necesita rutina, presencia y paciencia. Si quieres leer sobre tu propio proceso, nuestra serie tiene artículos sobre el duelo que otros minimizan y sobre los rituales que ayudan a sostener el recuerdo — y para quien ha perdido a más de un animal a lo largo de la vida, el libro Three Cats, Two Dogs: One Journey Through Multiple Pet Loss de David Congalton, recomendado por escuelas veterinarias, aborda ese camino específico.

Comunidades y recursos

Tu veterinario es el primer recurso si las señales te preocupan — y si el caso lo amerita, buscar un especialista en conducta animal.

r/petloss está lleno de hilos de familias contando cómo sus otros animales vivieron la pérdida — leerlos ayuda a normalizar lo que ves en casa y a recoger ideas de quienes ya pasaron por ahí.

reddit.com/r/petloss →

La APLB, fundada por el psicólogo Wallace Sife, ofrece grupos de apoyo donde el tema de los animales que quedan aparece con frecuencia — porque el duelo de la familia es un duelo de todos sus miembros.

aplb.org →

VCA Animal Hospitals tiene una guía clínica en línea, “Helping Your Grieving Pet”, escrita por veterinarios, con recomendaciones detalladas de manejo.

vcahospitals.com →

En petalo creemos que la familia es multiespecie — y que cuando alguien parte, todos los que quedan merecen acompañamiento.

Los de dos patas y los de cuatro.

Contigo antes, durante y después
Referencias
Walker, J. K., Waran, N. K. y Phillips, C. J. C. (2016). “Owners’ Perceptions of Their Animal’s Behavioural Response to the Loss of an Animal Companion”. Animals (estudio financiado por Morris Animal Foundation; 279 encuestas, 159 perros y 152 gatos). ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5126770
American Veterinary Medical Association (AVMA), “Study suggests pets grieve”. avma.org/javma-news
Morris Animal Foundation, “Do Pets Grieve and How?”. morrisanimalfoundation.org
Schwarzman Animal Medical Center (Nueva York), “Do Pets Grieve the Loss of Another Pet? The Answer is Yes!” (incluye el estudio italiano sobre correlación entre duelo del dueño y apetito del perro, y tiempos promedio de recuperación). amcny.org
VCA Animal Hospitals, “Helping Your Grieving Pet”. vcahospitals.com
PetMD, “Do Dogs and Cats Grieve?” (incluye la encuesta de 2024 sobre gatos en duelo). petmd.com
ASPCA, encuesta sobre cambios de conducta en mascotas tras la pérdida de un compañero (citada en cobertura de prensa especializada).
Congalton, D. (2000). Three Cats, Two Dogs: One Journey Through Multiple Pet Loss. NewSage Press.
Sife, W. (2014). The Loss of a Pet: A Guide to Coping with the Grieving Process When a Pet Dies, 4.ª ed. Association for Pet Loss and Bereavement: aplb.org
Association for Pet Loss and Bereavement (APLB), grupos de apoyo. aplb.org
Comunidad r/petloss: reddit.com/r/petloss
Este artículo es de orientación y acompañamiento. Ante cambios de conducta marcados o persistentes en tu mascota, la evaluación veterinaria es siempre el primer paso, porque muchos signos de duelo son indistinguibles de signos de enfermedad.